(Notas para dejarlas junto al café matutino de algunos que conozco y no han pensado al respecto) :=
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[...] Es necesario entretejer relaciones tácticas entre situaciones de resistencia y situaciones de gestión, sin creer que las primeras van a convertirse en las segundas. Es un buen consejo, ya que hoy en día es ilusorio pensar que se puede existir totalmente fuera de los procesos mayoritarios de gobierno y gobernabilidad. Pero, al mismo tiempo, hay que pensar en la transformación de las instituciones, para facilitar esa relación que será siempre problemática.
[...] Los cambios se dan a nivel de las personas o de las pequeñas instituciones y bajo la forma de micropolíticas.
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[...] La "personalidad flexible" no es sino la búsqueda oportunista de situarse en el mercado, de proponerse uno mismo como negocio y sacar beneficio económico del placer propio, respondiendo a todo tipo de coyunturas diferentes y estímulos virtualmente diseminados por la fibra óptica, a través de las nuevas tecnologías. Intentaba analizar los límites ocultos impuestos a la movilidad horizontal del sujeto contemporáneo a través de estructuras productivas organizadas en redes horizontales, que de hecho están subrepticiamente impregnadas de todo tipo de mecanismos de control y vigilancia. Se trata de una forma de subjetivación en la que el liebre deseo es lo que nos encauza principalmente en el proceso de normalización. El factor principal que mantiene esta normalidad es, paradójicamente, el alto grado de individualización: has de ser único para venderte en el mercado contemporáneo. Sin embargo, en el caso de la cooperación política reticular y de las políticas expresivas lo que ocurre s que uno debe dejar de preocuparse de mantener dichos niveles tan singulares de construcción de si mismo. Es mucho más interesante abandonar tu subjetividad para ser parte de una multitud, unirse a un complejo esfuerzo colectivo que no necesita de tu completa historia personal y que no requiere de una especial inversión de ti mismo. Lo que requiere en cambio, es una inversión desmedida e inconmensurable en lo colectivo, que puede desarrollarse de manera discontinua. Se puede ayudar en un punto concreto hoy, en otro distinto mañana y en tres, cuatro o cinco puntos diferentes al mismo tiempo... y en todos esos puntos uno es reemplazable; así se abandona la compulsión de ser absolutamente diferente y rival del resto de las personas con las que se trabaja. Se sabe que uno no es idéntico, pero sí igual que el resto de las personas, en términos de potencial de existir. Y como siempre, todo eso debe pasar por formas de representación. Se trata, en este punto, de un juego de identidad con el que abandonas tu propio nombre, no para convertirte en un átomo insignificante dentro de un grupo, sino adoptando un disfraz temporal que te permite eliminar tu historia personal y abrirte a la posibilidad de crear otra historia mediante la interacción colectiva, la invención de nuevas formas de cooperación que no te aten al sistema de contabilidad y control.
Brian Holmes en conversación con Marcelo Expósito: “Estéticas de la igualdad. Jeroglíficos del futuro”, en Jesús Carrillo (ed.), Desacuerdos 2, MACBA, Unia-Arte y Pensamiento, Arteleku; Barcelona, 2004
Texto completo en: http://www.arteleku.net/4.0/pdfs/1969-3.pdf
miércoles, 18 de marzo de 2009
domingo, 8 de marzo de 2009
Proyecto: (Entre paréntesis) Ale de la Puente::CC


Fotografías, cortesía de la artista
“Erase una vez en algún lugar,
aquel que olvidó donde, cuando
y como se sabía gigante.
Se esforzó por recordar y en
su intento creó una memoria,
ella empezó a crear por sí misma
transformando a aquel en
un gigante pequeño.”
Ale de la Puente
Para esta exposición agradecemos especialmente el apoyo de:
Franky Rentería, Federica Rentería, Porfirio Rentería, Miguel, Beto y Xavier.
Exposición del 17 al 31 de enero 2006
Proyecto: (Entre paréntesis) Enrique Ježik:::CC

Foto, Sol Henaro
RASTREO
Enrique Ježik
Su continuo interés por las diversas formas y manifestaciones de violencia cotidiana como pueden ser los métodos de control, vigilancia y la estetización de la guerra o eventos asociados con lo bélico, han llevado a Enrique Ježik a explorar disciplinas como el dibujo, la escultura, el video, la acción, la instalación y la intervención a sitio específico para poder concretar su comentario, su postura. Si bien es cierto que gran parte de su trabajo se asocia con la utilización de herramienta, maquinaria industrial (que resultan más extensiones corporales del artista que fines por si mismos) y al esfuerzo físico, mas que en ello su interés tiene que ver con los procesos que implican la observación aguda de situaciones de la realidad política-social en el mundo, el consumo de información mediatizada y el uso de los materiales.
El concepto Rastreo, alude al concepto de persecución, seguimiento, huella, pista, vestigio, búsqueda... palabras que podrían ser de un caló de combate y efectivamente, Ježik engarza en esta propuesta diversas reflexiones sobre la guerra como la circulación de la información y la trivialización de la misma a través de los medios masivos
Ratreo es un proyecto realizado específicamente para la
Celda Contemporánea.
Para esta exposición agradecemos especialmente el apoyo de:
Taco Inn
Galería Enrique Guerrero
José Luis Landet y Víctor Noxpango
Voluntarias de la Celda Contemporánea: Mayarí Hernández Tamayo, Talía García Vergara, Norma Angélica Martínez Robledo, Clara Bolívar, Nidia Maciel.
Exposición del 8 de febrero al 18 de marzo 2006.
Proyecto: REVISIONES ::: Carlos Aguirre:::CC

Imagen, cortesía del artista.
PUNTO DE SATURACIÓN
C A R L O S A G U I R R E
Una canción de los ochenta entona “Comunicación sin emoción.
Una voz en off, con expresión deforme. [...] Busco en TV algún mensaje entre líneas” ... ¿Uno? Son tantos los mensajes subrepticios en los medios masivos de comunicación, respondería Carlos Aguirre, quien desde la década de los setenta se ha preocupado permanentemente por escudriñar y reflexionar sobre lo que éstos contienen o aluden. Observador minucioso de los acontecimientos sociales, políticos y culturales, ve a los medios de difusión –principalmente los diarios nacionales e internacionales- como fuentes de alimento intelectual, como escaparates de opinión pública que no dejan de sorprenderlo por su construcción absurda, los mensajes maquiavélicos o la doble moral que llegan a manejar; de hecho cada mañana dedica una buena parte del día a leer noticias para clasificarlas bajo un sin número de pretextos. Sus principales líneas de investigación han sido la comunicación, el lenguaje, el signo y los discursos de poder.
Cada obra es para Aguirre una manera de externar su postura ante el mundo, si bien otros recurren al periodismo, la demagogia o a la caricatura política, Aguirre recurre al arte; en palabras del crítico de arte Armando Tores Michua (†), Aguirre construye una “semántica visual” en cada propuesta.
En esta exposición, como lo indica el título Punto de Saturación, cada obra presenta varias capas de información, propuestas que exigen del espectador no una mirada de vuelo de águila sino el detenimiento para observar aquello visible pero no obvio: deshilvanar los múltiples contenidos. Algunas obras señalan la cantidad de mensajes que la mercadotecnia inserta en nuestras cabezas, otras son colecciones de adjetivos, palabras o situaciones específicas de un tema, como frases dichas por miembros de la iglesia o referentes a ciertos temas asociados a la vida política actual.
Miembro de uno de los colectivos más activos de finales de la década de los setenta, Grupo Proceso Pentágono, Carlos Aguirre se ha caracterizado por continuar produciendo un sustancioso cuerpo de obra y mantenerse en un circuito activo internacional.
Para esta exposición agradecemos especialmente el apoyo de:
Taco Inn
Galería Nina Menocal
Jonás Aguirre, Pablo Labastida, David Riveroll Fuster.
Voluntarias de la Celda Contemporánea: Mayarí Hernández Tamayo, Talía García Vergara y Norma Angélica Martínez Robledo.
Exposición del 9 de noviembre 2005 al 13 de enero 2006.
Proyecto: REVISIONES :::Germán Venegas:::CC

Imagen, frente de la invitación diseñada por Alejandro Magallanes para la UCSJ.
Ídolos de azúcar
Germán Venegas
Curaduría: Carlos Ashida
26 de agosto al 22 de octubre 2004.
Germán Venegas apareció con fuerza en la escena artística de México a principios de los años ochenta con una producción que echaba mano tanto de la pintura como de la escultura. Su obra está impregnada de un estilo pictórico y cultural que lejos de caer en el tradicionalismo, lo han llevado hacia una constante evolución marcada por la búsqueda de las posibilidades plásticas de los materiales con los que trabaja y de las respuestas que todo ser humano le pide a su propia cultura. Esta exposición reúne obras tempranas del artista, realizadas entre 1980 a 1987. Durante este periodo Germán Venegas se dedicó al dibujo, la acuarela y al trabajo de pintura con relieves en tela, cartón y madera. En este cuerpo de obra se observa la importancia que da el artista a los temas inherentes a la cultura popular como lo es el folklore, los personajes legendarios, la religión, lo profano, la vida y muerte; universos de lenguaje contenidos en formas y colores que muestran la constante regeneración plástica del autor. La utilización de estos temas llevó a que ubicaran la obra de Germán Venegas como Neomexicanista ; sin embargo, su producción no logra encasillarse dada su versatilidad y continua integración de nuevos elementos. En la presente muestra se han reunido 35 de las piezas más representativas del periodo temprano del artista, muchas de ellas exhibidas por primera vez.
Esta exposición fue posible gracias al apoyo de Fundación Televisa y Taco Inn
Proyecto: REVISIONES :::Alberto Gutiérrez Chong:::CC

Foto, cortesía Sol Henaro
PROYECTOS HORIZONTALES
SERIE: RE / VELACIONES
SISTEMASMIXTOS.COM
Alberto Gutiérrez Chong
Este proyecto es la consecuencia -y en cierta medida la otra continuidad- de uno de los temas que con mayor interés he trabajado: los muros, las paredes, las bardas. El muro es la primera presencia de todo lo que nos rodea, es todo aquello que limita y se revela en nuestra primera mirada. Es esa presencia muchas veces neutra, que dicta y conduce nuestros trayectos y recorridos. Los muros son interminables, se atraviesa uno para llegar al otro... Son, sin duda, el gran artificio de la realidad: la apariencia y conciencia histórica de cada uno de los sitios que componen una ciudad.
Existe un dicho popular fascinante: “si las paredes hablaran”. De ahí que el proyecto propone una introspección muy individual, casi intimista, sobre lo que podrían o pueden delimitar, sostener y explicar los muros a través de cada visión, de cada mente y de cada individuo. El fundamento conceptual de este proyecto radica en esa posible revelación de un muro para escudriñar su interior, su exterior, según nuestras capacidades, nuestro conocimiento y nuestras sensaciones. Es por ello que el proyecto de la serie: re / velaciones, se inicia en su primera revisión con la presencia neutra del espacio de lo que alguna vez fue la celda de la ex-marquesa de Selva Nevada, con todo lo que eso conlleva. Me interesa señalar y situar las diferentes lecturas de la obra que podrían ser desde la leyenda a la historia y principalmente nuestra experiencia, nuestra cotidianeidad.
Si hubiera la necesidad de explicar qué se esta exponiendo, se llegaría a la conclusión de que efectivamente está un objeto físico adaptado, o en todo caso, instalado en un sitio especifico para generar un ambiente. De ahí que el proyecto -la obra- tenga como finalidad la revisión no sólo del espacio de exposición, sino también del trayecto físico vivencial de la calle de San Jerónimo, para concluir con mi propia visión sobre los muros, contenida en la pagina web: www.sistemasmixtos.com
Alberto Gutiérrez Chong
Ciudad de México, verano del 2005
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Alberto Gutiérrez Chong
(Cd. de México, 1951)
Egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Su importante labor en la docencia lo ha llevado a impartir diversas materias del área de artes visuales en instituciones como: Museo Tecnológico, Normal Superior de Oaxaca, Escuela de Diseño del INBA, Comisión Federal de Electricidad, Universidad Metropolitana de Azcapotzalco en el área de ciencias y artes para el diseño y de la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado “la Esmeralda“ INBA.
Entre las distinciones que ha obtenido Alberto Gutiérrez destacan: Becario de Programa Creadores Intelectuales en el periodo 1991 1992, FONCA; artista residente en el Hafnarfjordur International Art Festival en Islandia, 1993; Seleccionado con el proyecto Contradiscurso: un espacio simultáneo. Octava emisión del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del FONCA 1996 y ha sido Miembro del Sistema Nacional de Creadores en las emisiones 1997 2000 y 2000 al 2003.
Su obra forma parte de colecciones como el Museo Universitario Contemporáneo de Arte UNAM, el Museo de Arte Contemporáneo José Luis Cuevas, Instituto Nacional de Bellas Artes, Centro Cultural de Arte Contemporáneo, Colección de la Universidad Autónoma Metropolitana, Fundación Cultural Televisa A.C., Fundación Sebastián A.C., Museo de la Resistencia. Managua, Nicaragua, Centro Colombo Americano. Medellín, Colombia y del Municipal Center Of Fine Art Hafnarborg, Islandia.
Ha participado en exposiciones individuales y colectivas tanto nacionales como internacionales en espacios como la Galería Herreras, Centro Cultural Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional, Universidad Ibero Americana, Casa de la Cultura de Toluca Edo. de Mex, Galería Linkskurve, Galería Fénix, Primer Salón Nacional de Experimentación del Auditorio Nacional INBA, Galería Metropolitana, Galería la Agencia, Museo del Chopo, Galería de la Facultad de Arquitectura, Galería Misitu azul, Galería Expositum, Museo José Luis Cuevas, Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil, Galería el Espacio, Centro Multimedia, Centro Nacional de las Artes, Casa Frissac Tlalpan, Centro de la Imagen y en el extranjero en espacios como la Sala Nacional de exposiciones del Salvador, San Salvador, Museo de Arte Expo Osaka Japón, Museo de Arte Moderno de Cartagena, Centro Colombo Americano, Colombia, Galería Municipal Hafnarborg Islandia y en el Centro Comunitario Ángeles California EUA.
Para esta exposición agradecemos especialmente el apoyo de: Taco Inn
Ana (Bolena) Berta Fermín, Israel Meza M., Fiona Alejandra Gutiérrez Hernández, Mariana Ximena Gutiérrez Hernández, Fernando Carbajal y José Ramos.
La exposición estuvo abierta del 17 de agosto al 17 de octubre de 2005. Plática con el artista: 7 de septiembre 2005.
viernes, 6 de marzo de 2009
sobre la Celda Contemporánea:::Mariana David

Fronteras
Texto de: Mariana David
(curadora independiente y presidenta de El Palacio Negro A.C. Actualmente dirige el Proyecto Juárez en Ciudad Juárez, Chihuahua, un proyecto de arte público internacional)
Hace años, una profesora de mi colegio presumía que el Distrito Federal era la ciudad del mundo con mayor número de museos, el de la Charrería incluido. En la bulliciosa avenida Izazaga, recuerdo haber visitado sus salas vacías de público y llenas de trajes de charro en vitrinas. Algunos museos son mausoleos que conservan cachivaches, mientras la función de otros es más activa. A unos metros se encuentra el ex convento de Regina Coeli, que hoy alberga el Claustro de Sor Juana, y tuvo hasta hace poco un espacio dedicado al arte contemporáneo. Este recinto merece ser recodado pro la actividad que generó en su interior pese a su corta vida.
La Celda Contemporánea, nave rectangular de techos altos –antaño celda de la ex marquesa de Selva Nevada-, presentó el trabajo de artistas que desde los años setenta contribuyeron al desarrollo de lenguajes conceptuales en el arte local. El proyecto curatorial, iniciado por Sol Henaro en 2003, difundió el pasado artístico inmediato al producir muestras individuales que incluyeron a Alberto Gutiérrez Chong, Sarah Mister, Carlos Aguirre, Germán Venegas, Guillermo Santamarina y Melquíades Herrera. Productores visuales cuyo proceso creativo sirvió como referente para las generaciones recientes.
Ciertamente, La Celda produjo una exposición retrospectiva del célebre dramaturgo y director de teatro Juan José Gurrola, mese antes de su muerte, y promovió la primera revisión de Felipe Ehrenberg, artista conceptual ligado al grupo Fluxus. La muestra se tuvo que cancelar después de que en junio de 2007 Mauricio Marcín, último director de la Celda, se vio forzado a renunciar por presiones administrativas. “Manchuria: Visión periférica” se presentará ahora en el Museo de Arte Moderno.
Lastima que sin justificación cierre sus puertas un lugar que aportó buenas exhibiciones, un centro de documentación, proyectos paralelos como el que “Anaquel vs. exhibidor” y “Entre paréntesis”. Este último programa, alternaba con las revisiones la invitación a artistas de generaciones recientes a presentar un proyecto: “Medios masivos” esculturas de Edgar Orlaineta; Rastreo, video-instalación de Enrique Jezik y Érase una vez un gigante pequeño, instalación de Alejandra de la Puente, entre otros. Sin embargo. Lo más significativo de la Celda fue la labor de investigación realizada para cada muestra de carácter retrospectivo, que de haber continuado podría haber conformado una publicación comprehensiva de figuras clave en la historia reciente del arte mexicano.
Nos despedimos con tristeza de La Celda y yo de ustedes, queridos lectores. Probaremos otros aires por un tiempo, a ver si se respira mejor.
Tomado de “La doble despedida”, Fronteras, artes visuales, Donde Ir, México D.F., febrero 2007. (sobre la desaparecida Celda Contemporánea en el Claustro de Sor Juana)
sobre la Celda Contemporánea:: Edgardo Ganado Kim

Imagen, Exposición "Rastreo" de Enrique Ježik
Foto: cortesía del artista
La crítica: artes plásticas
La Celda
Texto de Edgardo Ganado Kim
Para Milenio, sección cultura
Muchos son los espacios que se han creado en las últimas fechas para la promoción y la exhibición del arte contemporáneo en la ciudad de México. De entre estos salta a la vista de forma excepcional la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, que es un notable ejemplo de reflexión curatorial en torno al desarrollo del arte en las últimas décadas.
A dos años de su inauguración en la antigua celda de la Marquesa de Selva Nevada, proyectada POR EL AQRUITECTO MANUREL Tolsá, EN EL CONVENTO Concepcionista de Regina, esta galería, observatorio y laboratorio ha tenido una buena repercusión en el medio artístico como un punto en donde las nuevas generaciones pueden conocer algo del proceso genealógico de las artes visuales de los últimos veinte años.
La Celda, dirigida por la joven curadora y promotora Sol Henaro, vino a llenar un hueco que la iniciativa privada ni las instituciones culturales había visualizado, me refiero a poner a discusión el pasado más próximo del arte mexicano.
El desinterés por la historia reciente es una característica de nuestras autoridades. Perro con este proyecto se pusieron en evidencia los caminos de artistas que en su práctica docente y artística han tenido una notable repercusión en la conformación de las gramáticas del arte contemporáneo en México y lo que habíamos dejado de lado. Así, Melquíades Herrera, Carlos Aguirre, Sarah Mister, Enrique Jezik y ahora Guillermo Santamarina, entre otros, han conquistado estos espacios no sólo mostrando obras ya conocidas, sino también creando proyectos ex profeso.
En estos dos años se abrió una puerta que posibilita el conocimiento de variadas maneras de entender el arte que se ha producido en nuestro país, y esto pudo ser posible por la claridad del proyecto que estuvo a cargo de Sol Henaro, quien ahora transmite la estafeta para que otra nueva generación dé su punto de vista en torno a los flujos y maneras en las que se construye lo que llamamos arte contemporáneo.
Celda Contemporánea, San Jerónimo 24, Centro Histórico
Tomado de: Milenio diario, sección cultura. Martes 11 de abril de 2006. P. 42
jueves, 5 de marzo de 2009
Sobre la Celda Contemporánea:::Fernando LLanos

Diseño del cartel: Alejandro Magallanes
Intervalos con alma punk.
Exposición de videos de Sarah Minter/Celda Contemporánea
Texto de Fernando LLanos
Para: Replica21.com
"Las personas debemos el progreso a los insatisfechos".
Aldous Huxley
Ante la terrible amnesia que este país sufre, específicamente en las lagunas mentales por las que flotamos en la no-historia del videoarte mexicano, hay que agradecer la iniciativa de la curadura Sol Henaro por presentar una apuesta tan valiosa como la exhibición Intervalos de Sarah Minter, en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, uno de los pujantes espacios para el arte contemporáneo en la actualidad.
En un ambiente del arte actual donde la mayoría sólo se regodea entre las ocurrencias de ciertos individuos y/o los incestuosos “autoleogios” grupales, es muy inusual que un espacio se dedique a llenar estos huecos tan grandes, para los que nos interesa el arte en video de este país.
No existe una mediateca de consulta donde se pueda ver que se ha hecho anteriormente en el videoarte mexicano, ni una historia que nos diga quién, que, cuándo y cómo se hizo. Por eso, este pequeño oasis videográfico es una excelente ventana para conocer mucho del trabajo de esta ya madura videoasta.
Personaje clave dentro de este ámbito en México, Sarah Minter ha estado activa tanto en el rubro de la producción como en cuestiones de investigación, difusión y enseñanza. Comenzó a hacer video en los ochentas y fue premiada en diferentes circuitos; después generó junto con otras personas proyectos de difusión como “La sala del deseo” en el Centro de la Imagen. Posteriormente, a principio de los noventas, realizó los primeros talleres de video del país en la Casa del Lago, y a finales de esa misma década levantó, en la escuela “La Esmeralda” del Centro Nacional de las Artes, el Taller de video de donde han egresado muchos artistas que hoy día trabajan con este formato. Actualmente, aparte de seguir desarrollando proyectos como el que nos presenta en esta exposición, también es partícipe de una investigación en red para reconstruir la historia del videoarte mexicano.
Como podemos ver, su carrera constituye un proyecto de varios años trabajando en pro de la cinta magnética audiovisual, y la presente exhibición es una muestra cristalizada que evidencia dichos esfuerzos de dos maneras.
Por un lado se cuenta con una selección retrospectiva de la obra videográfica de Sarah, donde podemos apreciar obras muy conocidas como: Nadie es inocente (1987), Video road (1982, co-realización con Gregorio Rocha) y Alma punk (1991-92).
Aparte de ser fundacionales en la historia del video por los premios que recibieron, se trata de verdaderas joyas dentro de la arqueología videográfica del país. En los ochentas, en la escena del video a nivel mundial había un interés por las temáticas sociales. El hecho de desembarazar al medio de cuestiones formales y confrontarlo con la televisión, desencadenó contenidos que apuntaban a la realidad que les rodeaba. En nuestro territorio Sarah Minter y su entonces pareja Gregorio Rocha, fueron de los principales protagonistas en manejar este perfil. Los trabajos de docu-ficción en colaboración con bandas de zonas marginadas de la gran metrópoli, son un sello característico de videos como Nadie es inocente o Alma punk.
Por el otro lado, tenemos la apuesta más reciente (digamos hecha ex profeso para este espacio) con la que Minter nos plantea la videoinstalación que da nombre a la muestra. Intervalos consta de 16 video-secuencias que funcionan tanto de manera independiente, como en relación a los demás trabajos. Unidades narrativas autónomas que mediante el recorrido del espectador pretenden generar una lectura del todo personalizada, o en sus propias palabras “el espectador se desliza por el espacio, lee en un orden espontáneo y conecta libremente un video con otro. De manera interactiva conecta una secuencia con otra.” Esta apuesta es interesante por el planteamiento de lectura espacial que vincula las unidades monocanales. Intervalos rompe con la costumbre museográfica de presentar todo en una sola pantalla con varias ventanas simultáneas, lo cual limita o ensucia un poco la vivencia de cada trabajo y su conexión con los demás contenidos. En contraste, Sarah nos ofrece una serie de monitores con videos independientes que permiten al visitante moverse y armar su propia lectura, siendo la misma artista y su vida el lazo conductor entre las obras.
Otra cosa que funciona dentro de las piezas es el rigor con el que utiliza sus recursos y experimenta con la manera de construcción en la edición, sobreposiciones con facturas nada pretenciosas, sin grandes efectos visuales, mas bien con un carácter orgánico, haciendo que sus trabajos tengan cierta frescura.
Esta sencillez de recursos formales y de construcción, le da una contundencia al todo, donde contenido y forma son coherentes, en torno a esta postura la autora menciona “No son acciones espectaculares, o dramáticas, son acciones o eventos que representan mi propia pequeñez, mi propia dimensión humana de un ser entre seres”. Estos nodos videográficos, “colección de instantes y/o eventos íntimos y privados, una especie de memoria de la cotidianidad que sigue acumulando instantes” contienen aciertos como el chamánico video titulado Hikuri, en el que la autora viaja al desierto en compañía de su pareja a realizar un viaje bajo los efectos del peyote; el sencillo y contemplativo Autorretrato 1 y el romántico The first bath, a través del cual podemos ver de nuevo a la pareja en la intimidad de un baño de burbujas.
Sólo hay algo que quedó sin resolverse en esta apuesta, y es el típico problema de la contaminación de audios cuando se tienen tantos monitores en un solo espacio. Es interesante poder ver como esta artista del video apuesta a la reinvención después de algunos años de no haber sacado nada al aire. Ojalá este tipo de espacios como La Celda, con este tipo de contenidos, no tengan tantos intervalos en la escena de esta ciudad.
La exposición Intervalos, retrospectiva de Sarah Minter, se encuentra en:
Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana,
en San Jerónimo 24, Centro Histórico, atrás del metro Isabel la Católica.
Permanecerá abierta hasta el 31 de enero 2005, y puede ser visitada de:
lunes a viernes de 10:00 a 18:00 y sábados de 10:00 a 13:30 horas.
Permanecerá cerrada del 19 de diciembre al 4 de enero.
La entrada es libre.
Tomado de: http://www.replica21.com/archivo/articulos/k_l/358_llanos_minter.html
Proyecto: REVISIONES :::Carlos Aguirre:::CC

Foto de Sol Henaro

Diseño: Ilan Lieberman
Tomado dehttp://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Documentos/DocumentoImpresa.aspx
Exposición en Celda Contemporánea
El Ojo Breve / Registro y remisión
Por Cuauhtémoc Medina
(23-Nov-2005).-Carlos Aguirre, "Punto de saturación"/ Ilan Lieberman, "Desperdicio", Celda Contemporánea. Claustro de Sor Juana. Hasta enero 13.
Desde hace un par de años, Carlos Aguirre (Acapulco, 1948) se ha venido ocupando del torrente de ideología de la escena pública y mediática posterior al ataque a las Torres Gemelas, en instalaciones de un corte gráfico, planteadas a partir del despliegue de textos, diseño e imágenes en el muro.
Estas son obras que recogen y entrecruzan discursos provenientes de la publicidad política y comercial, fundadas en una lógica de acumulación, donde el artista recoge la basura verbal que permea los discursos, miedos y deseos públicos, para desplegarla como un ruido impasible. Se trata de mensajes que, anidados en la retórica de George Bush lo mismo que los anuncios de shampoo, atraviesan la vida cotidiana con una terquedad digna de la meteorología.
El medio preferido de Aguirre para fijar este flujo es crear diseños con letras de vinil adheridas al muro, un recurso que combina la baratura con ser en sí mismo un muestreo de los medios usuales de producción del espacio promocional.
Dos de esas instalaciones en vinil marcan los extremos de Punto de saturación. Por un lado, Aguirre ha simulado una grieta más o menos accidentada en el muro a partir de frases de una multitud de fuentes, que refieren a la divinidad o la moralidad para fundamentar prejuicios, terrores y privilegios.
Bajo el amparo de una cita de Nietzsche, "La moralidad es uno de los mejores medios para llevar a la humanidad agarrada de la nariz", Aguirre compila una variopinta acumulación de citas teocráticas contemporáneas, desde el absurdo de la Arquidiócesis de Guadalajara de proclamar que "La homosexualidad no es pecado, siempre que no se practique", hasta declaraciones corporativas tan inconcebibles como "Somos la empresa que dios eligió para comunicarse, TELMEX".
Esta intersección entre el espacio político, escrito y gráfico es un territorio lógico para Aguirre, participante de la experiencia de Los Grupos y de los experimentos de la llamada "neográfica" de los años 70 y 80. Aguirre era uno de los miembros más jóvenes de Proceso Pentágono, y su trabajo sigue entendiendo el espacio político y citadino como un territorio de imágenes y textos.
Aguirre entiende al arte como la sedimentación del "se dice". Situándose en la atalaya de un ilustrado, representa al ámbito público como la caja de resonancia de un dogma ausente. Ciertamente, su posición ante este material no está planteada como metodológicamente indiferente. No sólo es que la selección de frases está definida por una posición "progresista" que es cada vez más difícil hacer efectiva.
Aguirre recoge su material del ágora virtual y lo organiza en términos de iconos compuestos con texto.
Una de las instalaciones en el muro es una ilustración de un cerebro cuyos lóbulos están trazados con slogans de la publicidad mexicana. Muchos de esos textos son evidentemente problemáticos: definiciones mediatizadas sobre el género ("Me niego a ser sólo una cara bonita") o supuestos guiños de complicidad entre comercio y sus sujetos ("Mi primera experiencia fue un conejito").
El dibujo, claro, opera como una expresión de autor, como sucedía, por ejemplo, en las obras de Aguirre de hace una década donde creaba el rostro de un obrero con un collage de guantes de carnaza usados. Si bien la imagen recuerda los esquemas de la frenología del siglo 19, que pretendían localizar "científicamente" en el encéfalo rasgos de personalidad, la obra está definida sobre la noción del siglo 20 de la mente como una tabla rasa sujeta a la manipulación "externa" y el conductismo.
Mención aparte merece la colección de copias de desechos en papel que Ilán Lieberman realizó por un año de estancia en Nueva York. Como si falsificara obras de arte o billetes, reproduce hasta los últimos detalles la suciedad y desgaste de un trozo de un folleto turístico, un billete de lotería o el reverso de una carta de baraja, con una precisión que sólo desenmascara la lente de aumento.
Estos espejismos recuerdan, claro, las copias exactas de fotografías o de piedras de río de la pintora letona-americana Vilja Celmins. La presentación de estos Desechos es tan atinada como discreta: una pequeña vitrina iluminada en una esquina, lado a lado al ejemplar 733 del Semanario de lo insólito que reporta la muestra bajo el título amarillista de "la fotocopiadora humana". Lieberman torna lo banal en único.
Texto originalmente en Reforma, sección cultura.
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