jueves, 26 de noviembre de 2009

esa práctica que permitió tanto... ARTE CORREO



Arte Correo

curaduría de Mauricio Marcín
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Museo de la Ciudad de México
Pino Suárez 30, Centro Histórico

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La expo reúne obras que tienen como denominador
común haber viajado a través del servicio postal entre 1966 y 1991.

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Con obra de:
Ulises Carrión, Colectivo3, Felipe Ehrenberg, Pedro Friedeberg, Mathias Goeritz, Grupo Março, Mauricio Guerrero, Marcos Kurtycz,
Manuel Marín, Clemente Padín, Polvo de Gallina Negra, Grupo de Poesía Concreta Noigandres,
y cientos.

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Inaugura Museo de la Ciudad de México las exposiciones Arte Correo y Páginas Mexicanas

Foto: MUseo de la Ciudad de México En la era del correo electrónico, que se ha convertido en uno de los recursos más importantes y usados en la actualidad, el correo postal pareciera formar parte de pasado, considerado por algunos un medio de comunicación obsoleto para entregar documentos en menor tiempo, es incluso llamado entre los navegadores de Internet, correo de caracoles.

Mientras el correo electrónico es el resultado de la adaptación y evolución de nuevos vehículos y tecnologías, hasta lograr el envío de mensajes a algún lugar del mundo en unos cuantos segundos o minutos, el correo postal permitió otras formas de correspondencia e intercambio, entre ellos: el arte.

Por ello, no sólo fue una de las vías más importantes de comunicación entre las personas, sino que sigue siendo un medio de expresión, creación artística y se ha convertido en una red, una verdadera manifestación cultural.

El Museo de la Ciudad de México fue escenario de tres inauguraciones: abrió al público la exposición Arte Correo, bajo la curaduría de Mauricio Marcin; también la exposición Páginas Mexicanas, una selección de los mejores libros hechos en México y la Ofrenda de Día de Muertos, que estará abierta durante todo noviembre.

Cristina Faesler, directora del Museo de la Ciudad de México; Mauricio Marcin, curador de la muestra y John D. Berry, presidente de Association Typographique Internationale (ATypI), inauguraron estas muestras.

Sobre la exposición Arte Correo, Faesler destacó que se presentan aquí tres décadas de arte correo y que el haber rescatado todo este acervo “ha sido una labor de detective, pues en general es obra muy efímera y como en su momento no se pensó como obra que estaría expuesta en un museo, se realizó un montaje especial de este material”.

Por su parte, Mauricio Marcin destacó que la exposición esta compuesta por documentos y objetos provenientes de muchos archivos y colecciones de artecorreistas mexicanos como Mauricio Guerrero, Maris Bustamante y Mónica Mayer, entre otros.

Con una selección de más de 200 obras, la muestra se convierte en un testimonio de las posibilidades que el arte tuvo en esos años para incidir en la vida política y social. Hace visible la red de comunicaciones que el arte correo posibilitó entre países donde los regímenes políticos censuraban y limitaban la libertad de expresión y el libre tránsito de las ideas.

La novedad del Arte Correo radica en la intención de distribuir arte de persona a persona, utilizando un canal desprovisto de intermediarios como críticos, galerías, curadores e historiadores. En este sentido, significa una práctica libertaria en oposición a los sistemas tradicionales de control y validación del arte.

A través de cartas, carteles, dibujos, fotografías, caligramas, collages, estampillas, sellos y los mismos sobres y postales, intervenidos y convertidos en objetos artísticos por los remitentes, la exposición presenta una revisión cronológica de las actividades del Arte Correo y constituye la primera en reunir trabajos producidos por más de 70 artistas de al menos 50 países de los cinco continentes.

La finalidad del arte correo no era la creación de piezas artísticas, pero más bien, entendía al arte como vehículo de transformación social, en donde todos los actores son propensos a la creación con libertad en su preparación formal o técnica. Ciertamente tenía como objetivo la inferencia del arte y la cultura en la vida política y las redes confeccionadas a través de este medio, dieron vastas muestras de su poder de convocatoria.

Un ejemplo contundente fue el colectivo de artecorreistas mexicano que convocó en 1984 al evento intitulado Desaparecidos Políticos de la América Latina. En él exhortó a los artistas a expresar solidaridad con los desaparecidos y a utilizar al arte correo como mecanismo de denuncia y presión política. El resultado fue un raudal de envíos provenientes de diferentes países de Latinoamérica.

Además de ser un movimiento planetario de intercambio y comunicación a través del medio postal, el arte correo es también un recorrido en el tiempo pues incluye diversas formas de expresión y correspondencia como la poesía concreta, movimiento internacional que se puede entender como su antecedente, basado en materiales gráficos intercambiados por medio de publicaciones y correo.

Polvo de Gallina Negra, por ejemplo, surgió en los años 80 como un grupo de arte feminista que desarrolló el proyecto ¡Madres!, el cual incluía performances en medios de comunicación pública, inserciones en prensa y envíos mensuales a un grupo de 100 personas. 10 de mayo, ¿Sabe usted dónde está su madre?, fue el título de su primer envío acompañado de confetis de colores que representaban los polvos de gallina negra que se venden en los mercados.

De igual manera, prueba de la evolución que atraviesa este arte, es la aparción de nuevos soportes como el telegrama, el telex y el fax (fac-símil). En el arte fax, los artistas vieron una posibilidad de fuga y exploración. En 1991, el Centro Colombo Americano en Colombia, convocó a la exposición Faxart. Un Intercambio de Conceptos sobre el Paisaje Americano, la cual reunió artistas de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Venezuela, Estados Unidos y México, que enviaron sus creaciones vía fax y en cada uno de estos países, la muestra estuvo a cargo de un curador distinto.

Entre los destacados creadores que participan en esta muestra, están Felipe Ehrenberg, Ulises Carrión, Mathias Goeritz, Marcos Kurtycs, Pedro Friedeberg, Clemente Padín, Edgardo Antonio Vigo, Manuel Marín, Sebastián y Magali Lara, entre otros.

Páginas Mexicanas: libros hechos en México

La otra que exposición que se inauguró, Páginas Mexicanas, está enmarcada en el Congreso Typ09, el cual reúne a los profesionales de la tipografía más reconocidos del mundo y busca, a través de la Association Typographique Internationale, desarrollar un programa educativo para los estudiantes de diseño y tipografía de nuestro país.

Más que una exposición, Páginas Mexicanas es una invitación a ver, tocar, hojear y leer estos libros que no siempre son accesibles para el público ya sea por el precio, el bajo tiraje o porque son ediciones privadas.

Arte Correo y Páginas Mexicanas se presentan hasta febrero de 2010 en el Museo de la Ciudad de México, Pino Suárez 30, Centro Histórico.

Autor/Redactor: GDF
tomado de:http://www.arts-history.mx/semanario/index.php?id_nota=29102009114631

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